Durante toda mi vida he intentado ayudar a otras personas, y ese afán infantil me llevó a estudiar psicología. Siempre he querido saber por qué uno elige la carretera de la derecha y otra persona en las mismas circunstancias elige la de la izquierda. ¿Cuál es la esencia de lo que somos? Lo que nos han enseñado, lo que por nosotros hemos aprendido, lo que se ha convertido en recuerdos grabados a fuego en nuestra retina es lo que hoy forja nuestra forma de ser, nuestros estilos de afrontamiento.
Empiezo este blog con el afán de ayudar, a quien pueda, siempre que pueda en cualquier ámbito en que alguien se sienta perdido pero en especial a los pacientes con cáncer y a sus familiares. A quienes han superado la enfermedad y se encuentran con la realidad compleja de tener que buscar un empleo en un mundo muy difícil y con un paréntesis de unos meses o años en blanco en el currículum muy difíciles de explicar.
A quienes comienzan esta batalla, en la que yo también estoy bregando, deseando que el camino andado por mí sea el bagaje supremo que pueda transmitir. Esa caja de Pandora con la esperanza dentro que todos los pacientes llevamos con nosotros como la mochila de un peregrino que inicia su continuo vagar por la vida.
Gracias a Ainara y a Eva por sus blogs maravillosos que han ido narrando en primera persona, y por sus lecciones de vida, que permanecerán por siempre. Espero que todas os vayáis uniendo y podamos formar una red de "oncochungas", como vosotras decís, en la que cada una u cada uno pueda aportar ideas, experiencias, vivencias e incluso chaladuras para llevar mejor el día a día.
Aquí comienzo mi andadura. Espero estar a la altura...
